Sobre la REVISTA LUNDÚ, por Caridad Oriol Serres

En la sede de "ELs Amics de la Unesco de Barcelona" tuvo lugar la presentación de la Revista Lundú, dirigida y editada por la poeta Mariana Llano. Se trata de una publicación afroamericana, que contiene el pensamiento de la negritud, manifestada en toda una cultura negroide en su sentido más amplio. Se aparta, a su vez, de los aspectos más tópicos de las "cadenas y tambores" y, en cambio, se fundamenta en la cultura i sus manifestaciones, sobretodo en el campo del arte y de la poesía.

Mariana Llano desciende de africanos, concretamente de aquellos que fueron sometidos a la esclavitud i transportados de manera forzosa a Latinoamérica. Ella con esta revista quiere rendir un homenaje a su universo negro. Lundú es, pues, un acto de amor hacia la etnia negra.

Dirigió el acto Roxana Montalbán, que hizo una presentación de Mariana Llano y de los demás componentes de la mesa: Divaika Kiemba (Congo) y Maimuna Sanke (Senegal). Todos tres, además de presentar la revista, habían colaborado con artículos.

Maimuna Sanke, filóloga de Hispánicas, aportó un atractivo trabajo bajo el título El casamiento en Senegal. La poligamia: causas y consecuencias. Consciente del rechazo que el tema provoca dentro de la mentalidad europea, ella intenta hacer más comprensible este fenómeno. En la actualidad -nos dice- se mantiene por la vía tradicional, pero en sus orígenes había una explicación social y económica en esta costumbre. En Senegal -explica- las mujeres y los hijos trabajaban en las faenas del campo y su labor era considerable. Por esto, cuantas más manos, mejor. Ahora, la explicación es mucho más simple: los que nacen allí, lo encuentran natural.

Divaika Kiemba escribe otro interesante artículo: Una breve historia sobre la circuncisión masculina. La intención del artículo está bastante en la misma línea de Maimuna. Es una práctica que se remonta a miles de años atrás en el continente africano; por tanto, se trata también de una tradición, que se mantiene viva hoy en día en un noventa por ciento. Divaika, después de informar sobre este tema, hace de él una valoración, motivada en gran manera por querer hacer comprensible esta práctica en sociedades, como la nuestra, que no la practican. Las razones a favor son de tipo higiénico y de prevención de enfermedades graves, como la fimosis o el cáncer del glande o enfermedades infecciosas. Es una práctica que mejora la higiene del varón.

Mariana Llano presenta Lundú como una revista fruto de un afán por acercarse a las raíces afrolatinas, "que tiñen nuestra sangre". Su país, Perú, fue un escenario, como otros muchos países americanos, de la llegada de africanos esclavizados, "muchos de ellos abuelos de nuestros abuelos". Ella se siente orgullosa de todo el africanismo que ha heredado y lo considera una fuente de enriquecimiento del folklore, la literatura, la música, la danza...En esta edición, quiere ofrecer un contenido testimonial y cultural a la Madre África y a su vez investigar las raíces de Perú y de toda América como asentamientos de hombres y mujeres negras, "que nos enseñaron a cantar y a reír, a danzar contra el viento, a fabricar tamboras de poesía y ritmo con nuestra propia piel curtida y nos transmitieron sus acentos más nobles en la caña dulce de la historia".

En las páginas interiores de la revista, Mariana nos obsequia con un artículo de fondo, titulado: Desde las costas africanas, donde el tema central es el mercado de esclavos, obra de traficantes europeos. El destino de estas personas era en mayor medida el continente americano, drama humanitario que abarcó unos cuatro siglos. El trabajo de Mariana aporta una información de tipo histórico sobre cómo se desarrolló el hecho y profundiza en las huellas y repercusiones que derivaron de esta afrenta a la población africana. Mariana, descendiente de esta cultura, se expresa en un tono de denuncia del oprobio, como no podía ser de otra manera. Pero la cosa no queda aquí. Mariana transmite mucho más. No se limita a lamentarse, exhala orgullo y admiración. Sigue un rastro con el propósito de divulgar todo lo que en países como Perú, Bolivia, Ecuador...podemos encontrar acerca de costumbres ancestrales; p. ej.: La danza de los Negritos, tradicional baile andino. Este es el aspecto más gratificante. Por un lado nos resume los excesos cometidos contra aquellas personas negras esclavizadas, pero además, aporta calor humano, que nos transmite por medio de una complacencia en elevar los valores y las expresiones artísticas a una categoría de excelsa belleza y vibrante humanidad. Mariana Llano, cantautora y poeta, incluye algunas de sus poesías, como: Prólogo, Identidad, Quo Vadis...englobadas bajo el titulo: La nueva travesía de los hombres negros. Oigámosla: "Yo me entregué a la mar como un suicida / pues no me queda sangre para el llanto, / mis brazos fueron remos en la muerte / y mi voz eslabón atando en vida, la sed impostergable de mi suerte".

Los artículos alternan con textos de creación literaria. Encontramos un artículo sobre Aimé Cesaire, el poeta de la negritud juntamente con Leopold Senghor; a continuación se incluyen poemas de A. Cesaire: Cuerpo perdido y Elegía. Lo mismo sucede con el poeta peruano, Brando Briones, el famoso autor de décimas, que nos regala con poemas a modo de antología: El culantro y Discriminación racial. También Aurelio Collantes contribuye con: Historia del payandé, insertando una estrofa al final. No hay que olvidar a Nicolás Guillén, el cual figura con algunas composiciones de su famoso Songoro Cosongo con poemas como: Agua del recuerdo y Balada de los dos abuelos. A veces, aparece directamente una muestra de la poética del autor; es el caso de Jorge Fernández Espino, que de su Poétik, se ha seleccionado: Bacaladar.

Dicha alternancia, texto ensayístico y creación literaria, convierte la revista Lundú en una miscelánea, lo cual amplia el campo destinado al lector y le ofrece un conjunto, donde puede elegir lo que más le agrada.

Narraciones cortas se compaginan con los textos y los poemas. Para citar alguna, diremos el cuento Fon: El amor que atraviesa el fuego. O también: La mina del negro Víctor, obra de Eduardo Deza Saldaña, poeta y narrador peruano. Emotivo es el poema de Luis Cané: Romance de la niña negra. El romance es otra forma de narrativa, pero escrita en verso; de todas maneras, en este caso, el género épico esta muy superado por el lírico, por el sentimiento, por la emoción: a la niña negra no la quiere nadie para jugar y de pena muere. Ya en el cielo, el poema dice: Dios llama a todos los ángeles y dice: ¡Jugad con ella!

Lundú, dejando de lado todo lo que se ha dicho y muchas otras cosas más que aún se pueden decir, es -a fin de terminar- un homenaje. La etnia negra es la protagonista. Hay voluntad de poner las cosas bien claras referentes a las injusticias y atrocidades, que recayeron durante cientos y cientos de años sobre aquellos hombres, mujeres y niños. Hecho tristemente llamado esclavitud. Este dramático contenido se puede resumir con una cita de José Martí, que dice: "¿Quién que ha visto azotar a un negro no se considera para siempre su deudor? / Yo lo vi, yo lo vi cuando era niño / y todavía no se me ha apagado en las mejillas la vergüenza.../ Yo lo vi y me juré desde entonces su defensa"

Este breve, pero intenso sentimiento, podría definir el espíritu de Lundú.

Y el grupo musical Sakatapu deleitó a los asistentes al acto con la música y el ritmo y, también, con sus explicaciones de su música y de sus instrumentos.

Cari Oriol Serres

 


La Asociación Cultural Iberoamericana SCORZA está inscrita en el Registre d'Associacions de la Generalitat de Catalunya, con el número 35.181.