Duelo por los Consejos de Consulta

por Jans Erik Cavero Cárdenas

Las comunidades peruanas en el exterior están de duelo. El Ministerio de Relaciones Exteriores con la aprobación de la resolución ministerial 1414/2008/RE, acaba de suscribir el acta de defunción de los consejos de consulta. Con tal medida, puede decirse inequívocamente que los peruanos residentes en el exterior quedan en completa indefensión ante los actos arbitrarios, delictivos e irregulares, emanados de los consulados.

Aún cuando he defendido abiertamente las bondades del capital social para cualquier comunidad política y la necesidad de auditoría social y control ciudadano sobre cualquier autoridad pública, es indudable que toda promoción de asociacionismo y participación son desanimadas con decisiones deleznables de una cancillería que le hace el juego sucio a un gobierno autoritario, corrupto e ineficiente en la gestión de políticas públicas.

Las pruebas de tal despropósito lo evidencian los artículos 3º, 9º, 10º, 12º, 15º, 22º, 23º, 25º, 27º, 30º, 31º; es decir, casi el 50% de las disposiciones normativas del nuevo reglamento van contra la naturaleza y el contenido esencial de auténticos consejos de consulta. De esta forma, la resolución en mención otorga poder ilimitado a los cónsules en detrimento de los consejos de consulta y de la sociedad civil. Un análisis más detallado confirma mi hipótesis:

En toda sociedad democrática, la fiscalización y el control ciudadano no sólo constituyen un derecho fundamental, sino que se erigen en mecanismos claves para garantizar el buen funcionamiento, la transparencia y la gestión efectiva de los servicios públicos. No obstante, el nuevo reglamento prevé literalmente que los consejos de consulta no tienen atribución para fiscalizar a los consulados. Entonces, ¿quién fiscaliza a éstos?, ante la evidencia de irregularidades, corrupción e ineficacia de las oficinas consulares ¿quién alza la voz en nombre de las comunidades peruanas? La respuesta es obvia.

El poder no se limita así mismo. Requiere de órganos ajenos a su influencia para garantizar imparcialidad. Este fin, en sí mismo, es un incentivo para una ciudadanía movilizada que clama una mejor provisión de servicios consulares. Y es que no hay manera de reivindicar servicios eficientes y eficaces cuando un consejo de consulta carece de competencias fiscalizadoras. Dentro de un marco de democracia deliberativa puede aceptarse que aquéllos carezcan de carácter vinculante, pero vaciarles de control y fiscalización socava los presupuestos básicos de toda democracia.

A ello se suma la prohibición expresa de los consejos para realizar actividades que vayan en detrimento de la imagen del Estado o sus representaciones oficiales. Es decir, cualquier consejero, y el propio consejo en pleno, no podrá pronunciarse sobre la coyuntura socio política del Perú, pues denunciar actos de corrupción, autoritarismo, o cualquier irregularidad gubernamental, será causal suficiente para la suspensión de cualquier consejero. Entonces, los miembros del consejo son forzados a ser pasivos, inmovilizados, mudos y cómplices. El ejercicio de ciudadanía activa está vedado para ellos.

Ciertamente, las potestades ilimitadas de los consulados no quedan ahí. Frente a un comité electoral de fachada es probable que los jefes de las oficinas consulares administren justicia electoral. La anulación de la elección del consejo de consulta de Barcelona por el Cónsul Miguel Palomino es un precedente incuestionable para la comisión de otras arbitrariedades. Al fin y al cabo, por dicho comportamiento, y seguramente por su eficacia, efectividad y eficiencia al frente de su institución, ha sido premiado con el ascenso.

Finalmente, las ofensas contra el consejo de consulta presentan un nuevo valor agregado: Los cónsules aprobarán los planes de trabajo del consejo, aún cuándo éstos no están sujetos a jerarquía funcional. Al mismo tiempo, toda iniciativa del consejo para crear comisiones de trabajo tendrán que contar con el visto bueno de los cónsules. Dónde quedó la demagogia de los artículos 1º, 2º y 3º del nuevo reglamento? Seguramente en las cloacas de la cancillería.

En base a todas estas consideraciones, y remarcando que los jefes consulares ostentan la iniciativa para implementar sanciones a los consejeros incómodos al gobierno, la mesa está servida para el triunfo de la impunidad.

García, su partido, y el Ejecutivo que dirige, han dado muestras de incapacidad y falta de voluntad política para gobernar en gobernanza. Si a ello se suma la pasividad de los consejos de consulta para no alzar la voz, y el inmovilismo de la sociedad civil, cabe concluir que los consejos de consulta que se constituyan al amparo del nuevo reglamento no servirán para nada, más que para sonreír y avalar a los compañeros cónsules. La burla u ofensa perpetrada contra las comunidades peruanas en el exterior amerita instaurar la desobediencia civil.

La asistencia masiva de los cónsules y apristas al funeral de los consejos queda garantizada. Mi más sentido pésame.

 

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LOS PERUANOS EN EL EXTERIOR, ¿NECESIDAD O PROBLEMA?

Consejos de Consulta camino a su defunción

Las comunidades peruanas en el exterior, se han incrementado a medida que los connacionales han buscado nuevas oportunidades de desarrollo personal, cada crisis interna del país genera por naturaleza la migración de grandes sectores poblacionales que se afincan en los rincones del mundo ocupando múltiples funciones en la sociedad que los acoge.

Al establecerse en nuevas ciudades, comienza un proceso de transculturización con la sociedad que los recibe haciendo una nueva mezcla de costumbres, tradiciones y dialecto; se construye un espacio extraterritorial marcado por el silencio de la discriminación, exclusión y xenofobia en muchos casos.

Posterior, inician la primera fase de organizarse en función a la afinidad que los une, luego construyen los cimientos de una colonia que se integra paulatinamente y difunde su cultura en el más alto respeto a pesar de las dificultades propias del proceso.

Ahí el estado, asume una responsabilidad de protección de sus ciudadanos y a través de mecanismos que establece con el estado receptor y otras con su representación administrativa.

A medida que crece la colonia, aparecen necesidades de índole representativo a fin de hacer sentir su voz frente a la problemática, fundamentada en el envió de remesas que realiza al flujo económico del país y se convierte en aliado estratégico para el desarrollo siendo una “fabrica sin chimenea”.

En un análisis antropológico de movilidad, cada grupo de migrantes tiene sus características propias del lugar de donde provienen y obtienen nuevas conductas de vida, emprendedores, audaces y buscan el éxito en el campo que se desarrollan; retornan al Perú en un promedio de una visita anual y muchos según la oportunidad que se presenta.

En la actualidad se estima que existen más de tres millones de peruanos en el exterior, siendo Norte América el que mayor numero tiene, seguido de Europa y América del Sur, mientras que un mínimo existe en Asia, África y Oceanía.

El bolsín electoral

En las últimas elecciones, de acuerdo a la Oficina Nacional de Procesos Electorales en el extranjero se instalaron 2,510 mesas, se movilizaron 14,808 miembros que representaban a 457,891 electores hábiles, quienes emitieron su voto por el distrito electoral de Lima, posiblemente muchos de los actuales congresistas ocupan su curul por gratitud de esta masa de votantes que hoy sufre el inoportuno olvido. Nadie de los 35, ha tenido la osadía de proponer iniciativa para este trozo del Perú que solo sirve de tributario invisible al sistema económico al buen estilo de la colonia española.

Este sector, ocupa el noveno lugar entre los distritos electorales y genera más divisas que muchas regiones sin ocasionar gasto alguno al presupuesto del estado, muchos comentan que representan más de 2,500 millones de dólares anuales que generan, y cada día va en ascendencia.

Fernando Tuesta, experto en temas electorales propone crear una circunscripción especial y asignar los escaños que se amerita, pero esto ha caído en “saco roto”, se ha encontrado en la Cancillería el primer obstáculo anti histórico, significaría que el fantasma de la “fiscalización” también toque sus puertas y el Perú se entere de cuanto privilegio existe en extranjero.

Los Consejos de Consulta

Ante el crecimiento de las colonias y su importancia, el 2002 a través de la RM 1197/RE y el 2004 con RM 0587/RE se instauran los denominados Consejos de Consulta, como una expresión de la sociedad civil peruana residente en el extranjero, con un carácter autónomo e independiente cuya finalidad era de generar espacios de dialogo a fin de cooperar con las oficinas consulares en solución de los problemas que se presentaban en cada jurisdicción.

Como es natural en todo proceso de composición orgánica, existieron múltiples problemas en función a la relación comunidad-oficina consular, pero el avance visionario del estado peruano era pro positivo en considerar la opinión organizada de los connacionales; su designación era mediante elección y participaban democráticamente expresando con libertad sus planes de trabajo y cuanta propuesta tenían en función a su realidad; el acto convocaba a diferentes sectores desde el movimiento religioso hasta los partidarizados sin exclusión alguna. Este etapa, genero madurez en la comunidad, determinando una visión conceptual, las discrepancias sirvieron para depurar actores circunstanciales y se constituyo liderazgos con mensajes alternativos, en fin… era el proceso.

La integración tomo otros matices, cuando los Consejos de Consulta por una necesidad de intercambiar experiencias y elaborar agendas de interés en común se congregaron a nivel internacional en cuatro oportunidades desde su conformación, Estados Unidos fue el primer escenario, luego España y posteriormente en Lima. A pesar de los errores, el derrotero se estaba gestando y se dirigía a la defensa de los peruanos en el exterior.

Entrar a detalles sobre la actividad que cada uno de ellos realizaba, tendríamos miles de páginas para registrar los testimonios de actividades de acercamiento con la sociedad que los acoge y de protección al connacional.

Una muerte anunciada de la Comunidad peruana representativa

El pasado 9 de diciembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores emite al RM 1414/2008/RE, derogando las anteriores RM 1197/RE y la RM 0587/RE aprobando en forma “unilateral” sin previa consulta a los involucrados los “Lineamientos para la Organización de la Relación entre el Jefe de la Oficina Consular y los Consejos de Consulta”; la esencia que esconde dicha resolución es la protección del funcionario de turno y la defunción definitiva del único espacio de dialogo de los connacionales por los incoherentes requisitos que impone.

En forma arbitraria y con filosofía colonialista, determinan los fines, abstenciones, la forma de elección, quórum de participantes, número de miembros, requisitos, tiempo de duración, actividades, funciones, condiciones de miembros, sanciones y para variar el plan de trabajo será sometido a la aprobación del jefe de la oficina consular en discordancia a su independencia y autonomía.

Reitera que no representa al Estado peruano, pero a través de una entidad del Ejecutivo como el Ministerio de Relaciones Exteriores determina las acciones, la intencionalidad oculta la apertura de la partida de defunción por sus extremadas y absurdas limitaciones.

Los pueblos peruanos, han alcanzado en la construcción del estado funciones fiscalizadoras legítimas, desde la Presidencia de la República hasta el último funcionario son sujetos a fiscalización y aprobación consensuada de planes a corto, mediano y largo plazo; pero en el “funcionario dorado” no está sujeto a observación alguna sobre el manejo administrativo ni comportamiento, elevándose a ciudadano de primer nivel “virreinal”, según el artículo 3 de los nuevos lineamientos.

En el artículo 9, establecen los fines del Consejo de Consulta y otorgan la condición servil en los incisos “b”, “f” y “g”, dándoles el titulo de consejo de ancianos sin función ejecutiva.

En los artículos 12, 13 y 14, determinan el quórum y mecanismos para la elección del Comité Electoral y en forma irracional e incoherente propone el 5% de los ciudadanos peruanos registrados en el padrón de la RENIEC de cada jurisdicción, es decir que la comunidad de Madrid con 40,990 inscritos tendría que convocar a 2,049, Buenos Aires que tiene 16,494 tendría que convocar a 894, Miami con 24,244 tendría que convocar a 1,212, Milan con 21,913 seria con 1,095, Barcelona con 20,900 seria con 1,045, Roma con San Francisco con 7,113 tendría que convocar a 355, etc., de cientos de connacionales presentes en la asamblea, (Ningún partido político del Perú congrega en asambleas estas cantidades) de no existir el número mínimo, el Jefe de la Oficina Consular declarará desierto y convocará a nuevas elecciones en un plazo de SEIS MESES quedando el Consejo vacante, luego lo hará con el 3% y de persistir esta situación la comunidad se quedara sin representación, obteniendo así la muerte anunciada y generar la desarticulación de las organización capaz de consolidar las alternativas participativas. Posiblemente dirán que existen otras organizaciones cívicas, pero estas han existido en el silencio perpetuo por carecer de criterios unificadores y espíritu visionario, a excepción de aquellas que han trascendido en el tiempo.

Para el desempeño del cargo, el artículo 21 fija el tiempo escaso de un año y recorta el derecho de reelección inmediata, cualquier ciudadano que ocupe eficientemente las acciones trazadas está condenado a encerrar su dinamismo y entrega, mientras que el espíritu de la ley electoral del Perú permite la reelección de los miembros del congreso de la república.

En el artículo 22, el Consejo tiene que someter a la aprobación del Jefe de la Oficina Consular el Plan de Trabajo, en contra de los principios de autonomía e independencia del artículo 3 del propio documento.

En los artículos 30 y 31, los consejeros están sujetos a sanciones pero sin tener derechos incongruencia jurídica, y en el artículo 32 aparece un fantasmal “Consejo de Honor” sin forma de elección quien someterá al patíbulo al osado consejero que se atrevió a insultar al Rey Luis XV.

Para cerrar la afrenta, aparece la Disposición Transitoria que menciona que el artículo 11 de convocatoria pública masiva será desde noviembre del 2010, es decir que se permite hacerlo a puertas cerradas con quien convenga y quien sirva, mientras que el resto de los artículos entran en vigencia desde la firma de la resolución ministerial.

La Subsecretaría de Comunidades Peruanas en el Exterior, se convierte en juez y parte en la disposición final, al asignarse en forma arbitraria la interpretación, adecuación y aplicación de los lineamientos.

Para resaltar en el considerando de la mencionada resolución ministerial, señala “Que es necesario modernizar y actualizar el contenido de las referidas Resoluciones Ministeriales de acuerdo a las actuales necesidades y la normatividad vigente”, si esta actitud colonial de silenciar a las comunidades peruanas es “modernidad” o solo están disfrazando un enfoque de dominio.

El problema

Desde la creación de los Consejos de Consulta se han suscitado diferentes problemas con relación a los encargados de las oficinas consulares, la falta de sinceramiento entre ambas partes han ocasionado el desgaste de una institución emergente; y con un ánimo proteccionista y haciendo uso del “espíritu de cuerpo” se ha optado por defender al funcionario de turno y que prevalezca la desorganización comunitaria, muchos intereses están en juego desde los políticos hasta los privilegios que han imperado desde antaño.

Qué hacer

Para solucionar este pre meditado atropello, sería conveniente establecer una mesa de diálogo entre representantes de los Consejos de Consulta del mundo, del Congreso de la República, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Colegio de Abofados de Lima, y dejar sin efecto esta resolución ministerial hasta que se encuentre en el dialogo y el consenso un nuevo “Reglamento de Organizaciones y Funciones” estableciendo derechos y deberes de acuerdo a una visión integradora de la comunidades peruanas en el exterior con el estado.Ademas, constituir, un grupo de trabajo inmediatamente para exigir en Lima la reunión multisectorial.

El Gobierno Central

La gestión del gobierno central, aun no mostrado su preocupación real por la problemática de los peruanos en el exterior, los escasos anuncios hechos como los “Agregados Comerciales Honorarios” no han sido efectivizados por los funcionarios diplomáticos, el publicitado reconocimiento a los peruanos exitosos ha quedado en el recuerdo del 18 de octubre (Día de los Peruanos en el Exterior) como un simple anuncio, al final que deben festejar los peruanos del exterior cada 18 de octubre… el abandono de su estado, el atropello de sus funcionarios o el bolsín electoral que representan que solo será utilizado cada quinquenio.

Crear la Oficina Nacional de Peruanos en el Exterior para elaborar planes de protección legal y humanitaria, desarrollo de nuevos mercados comerciales y fortalecer la promoción de la cultura, etc.; con carácter autónoma. Por otra parte, la creación del Distrito Electoral serian los grandes aportes del actual gobierno para esa masa de inmigrantes que constituyen el Quinto Suyo.

Aquella masa electoral que otorgo el triunfo al gobierno que preside el Dr. Alan García, que impuso gratuitamente votos para alcanzar curules se siente despreciada y burlada canallescamente por el simple propósito de proteger a los funcionarios de paso que adormitan en salones dorados en el extranjero y coartan el avance incontenible de una comunidad que construye la peruanidad lejos del suelo que los vio nacer y aporta al desarrollo del país con remesas que cuantifican nuestros logros internacionales… solo es la “mita” del antiguo virreinato del Perú.

El aprismo, tiene una responsabilidad histórica con las comunidades peruanas en el exterior, sus principales líderes de ayer y de hoy conocen las experiencias que se suscitan al vivir en el extranjero, fue el primer partido político del Perú en organizar las células en el exterior y siempre mantuvo preocupación permanente por los residentes peruanos en tierras lejanas.(En la segunda vuelta los resultados favorecieron al aprismo con el 68.4% con un total de 166,051 votos sobre su el otro candidato)

Esa comunidad olvidada por siempre, caminará en silencio hasta alcanzar sus derechos de sentirse representada, escuchada… por que también somos el Perú.

Hacia una Comunidad Peruana, digna, dinámica y participativa

Carlos Andrade

Ex - Presidente del Consejo de Consulta de La Paz-Bolivia

Director del Centro Cultural Peruanidad

Hermano, si quieres que alguien lea tu comentario tienes que ser más concreto y breve. Ese culebrón no lo lee nadie.


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