Renuncia de Mariana Llano a la secretaria de cultura de FEPERCAT

Señor:

LUIS ALVARADO FLORES. Presidente de FEPERCAT.


Al cabo de un año de encuentros y desencuentros, de intentar llevar a cabo una labor de voluntariado, después de tanto intento de empezar de nuevo y trabajar como personas civilizadas ¡Y NO CONSEGUIRLO! Porque mis iniciativas, o no fueron atendidas, o fueron descartadas desde el inicio, porque el plan de trabajo que le hice llegar con copia a los demás directivos, nunca fue leído y menos aprobado: 

Tomo la decisión de presentar ante usted y la junta directiva de la Federación de Entidades Peruanas en Cataluña, mi Renuncia Irrevocable al cargo de Secretaria de Cultura.

Motivada por razones que conocemos demasiado quienes compartimos la labor de sacar adelante una federación recién nacida y con deformaciones congénitas. Razones irreconciliables, ya que no puedo seguir ocupando un lugar donde la cultura no interesa porque no atrae clientela política. No puedo ni debo permitirme ser cómplice y parte de un proyecto que va reñido con mis auténticas aspiraciones, mis principios y mi verdad.

No entiendo el por qué de una Secretaría de Cultura en una Federación cuyos directivos SÓLO creen en la política y los apretones de mano con sus representantes, en las palabras melosas de sus intermediarios y adulones. Y considero que NO NECESITAN una Secretaría de Cultura, y que la Cultura no necesita de plataformas gaseosas para ser lo que es: La representante absoluta de nuestra riqueza histórica en todos sus matices, el testimonio vivo de lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.

De persistir en el cargo, tendría que dejar de asistir a las asambleas semanales, trabajar a medias o en el peor de los casos, hacer como el cincuenta por ciento de los directivos elegidos y juramentados: NO EXISTIR. Aunque se pretenda aseguar que somos un gran equipo, usted y yo sabemos perfectamente que eso no es verdad, porque ni estamos todos los que somos, ni somos todos los que estamos. Por todas estas razones, y considerando que mi baja voluntaria del cargo que hasta el momento tengo la responsabilidad de llevar, traerá la paz y el equilibrio que ustedes necesitan para el futuro, presento esta carta de renuncia. Tal vez otra persona más idónea, más dúctil y maleable lleve la Secretaría de Cultura mejor que yo. Otra persona que no haga preguntas, no cuestione ni se oponga a ningún pacto o acuerdo elaborado de antemano. Otra persona que baje la cabeza ante los políticos de la primera fila, o mire hacia otro lado y diga esta boca no es mía.

Debo continuar con mi labor, la misma que llevaré a cabo fuera de la Federación, porque considero que ya es hora de soltar lastre y seguir adelante con mis proyectos que son Mariana Llano y Scorza. Porque mucho antes de que se fundara la Federación, nosotros ya existíamos y trabajámos realmente por el arte y la cultura peruana.

Agradezco la invitación que se me hizo para formar parte de Fepercat, donde llegué con muchas inquietudes y proyectos que no se pudieron realizar. Entonces, segura de que ya no me queda nada que perder ni nada que ganar entre ustedes, desocupo el espacio que venía ocupando y me retiro.

 


MARIANA LLANO