¿EL ESTADO PERUANO CONTRA EL CIUDADANO JORGE GUIBERT?
El mes de febrero pasado se cumplió un año desde que, a nombre del Consejo de Consulta de Barcelona, se emitiera un documento-firmado por la presidenta-de apoyo al Sr. Miguel Palomino de la Gala, Cónsul de Barcelona: apoyo a su gestión y contra el ciudadano peruano Jorge Guibert por delitos de difamación y calumnia. No voy a valorar el como llega al consejo la petición de apoyo, me reservo el derecho de opinar al respecto, lo que si tengo la obligación moral de informar es que, ese apoyo escrito de hizo sin la autorización de la mayoría de consejeros, obviamente los que no estavamos de acuerdo lo rechazamos, pero astutamente ya había sido enviado y publicado. Se hizo de un desacuerdo un acuerdo.
Porque rechazamos un documento de esa naturaleza? primero, porque a ocho meses de iniciada su gestión como cónsul no habíamos visto indicios de mejora en la gestión consular, y lo peor de todo, no vimos intención recibir las propuestas de mejora que proponíamos desde el consejo de consulta .Y en el caso del ciudadano Jorge Guibert, nos parecía mas un tema político- personal, de fácil solución: no hacer nada, por el hecho de que los funcionarios están sujetos a críticas, les guste o no, forma parte de su posición. No valoraré si las crítica fueron o no las más adecuadas, si se hicieron de mejor o peor forma, lo que si voy a argumentar es que en el interior de la avenida Roma 157 1ª planta hay mucho que hacer., y ésta perdida de energía y recursos no beneficia a nadie, todo lo contrario perjudica al usuario de los servicios consulares, Eso si es motivo de preocupación del funcionario Cónsul de Barcelona y de no, la de acallar voces que critiquen su gestión, voces que hacen uso de su derecho democrático y de libertad de expresión.
Este hecho, marcó definitivamente ,la fragmentación del consejo de Consulta, hasta el final del periodo. Lo curioso de todo es que estaba en manos del Cónsul evitar esa división,con un solo gesto: pedir que no se emitiera carta, pronunciamiento u otro similar de apoyo a su persona contra el ciudadano Jorge Guibert, resolvía el problema de división al interior del consejo, para evitar la fragmentación de un ente que necesitaba fortalecimiento institucional, pero parece ser que es metodología de actuación: divide y reinarás por que algún tiempo después el hecho se repitió en otra importante institución del medio, que felizmente no sucumbió ante los encantos del poder y cuantas veces mas no se repetirá en el futuro, y cuantos estaremos dispuestos a caer en ésta red antes de darnos de la erosión del colectivo peruano.
Pero, volviendo al caso Guibert, antes del verano del 2008, el cónsul le presenta una demanda por difamación y calumnias, pero a falta de pruebas, la jueza archiva el caso. Hace unos días y por expreso deseo del mismo Cónsul pide la reapertura, entonces citan a las partes, para el aporte de pruebas y ver si se reabre,con el agregado de que el abogado de la defensa, pide además una orden de alejamiento del cónsul, y ésto si que es atentatorio, porque el Cónsul conoce sobremanera que la zona de actuación laboral del ciudadano Jorge Guibert es precisamente la avenida Roma 157, donde convergen varias oficinas para las que la empresa en la que el ciudadano Jorge Guibert trabaja como repartidor. A mi entender ésto es una cacería en toda regla, para conseguir que el ciudadano en cuestión sea expulsado de su lugar de trabajo, recordemos que hubo hace un año hubo una reunión del cónsul Palomino con la empresa donde Guibert labora, la empresa sabiamente optó por mantener al trabajador, aún a costa de que el consulado cambiase de empresa operadora de servicios de mensajería , como aquello no le funcionó al diplomático, hoy, un año después, lo intenta por la via judicial...con la orden de alejamiento.
Me gustaría saber quien paga los servicios del abogado de la defensa, si cobra o es un gesto amical, si es el estado peruano el que paga, tenemos un problema nuestro dinero se está invirtiendo en persecuciones legales de carácter personal, si es el bolsillo del Cónsul, el problema no es nuestro, si el gesto es amical el problema es del abogado...por tener amistades peligrosas, pero bueno, cada uno es libre de tener las amistades que le parezca.
Finalmente debo decir que todo ésto es atípico en Barcelona, no se ha visto tamaña actuación ,con ninguno de los cónsules anteriores y aquí siempre hemos estados los mismos.
