Sábanas de humo
Se perfilan zoomorfas, las sombras que raudas se expectoran desde el callejón central luciferino. La corrupción siempre rehúye, mimética.
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Revienta el muladar henchido, ascienden cíclicos gases de polución pérfidas ventosidades del meretricio político que surgen totalitarias en la sociedad de hocico lascivo. Todo se aspira, an
Enviado por Alrosoler el Jue, 08/07/2010 - 13:28.
Con motivo del Homenaje a Miguel Hernandez, Alacant, Orihuela y El Campello, del 9 al 13 de junio de 2010.
¿Por qué no reseñarle en voz alta..., por Antonio L. Ros Soler
En medio de la vorágine de esta III-GM (mal llamada 'crisis') que parece engullirlo todo, desde los puestos de trabajo hasta el ánimo colectivo, pasando no sólo por aspectos importantes del Estado de Bienestar, sino por otros más íntimos y particulares, reconforta comprobar que un grupo numeroso de poetas venidos de la mitad de las comunidades españolas y de una docena de países de casi todos los continentes de la aldea global, a los que une un nombre que refleja un producto interior bruto de valores humanos: Miguel Hernández, hombre íntegro, cabrero y poeta del pueblo. Acabamos de celebrar nuestro segundo encuentro internacional, ahora en Alicante, Orihuela y El Campello, ya que el primero se realizó en 2008 en Moguer para homenajear al poeta gaditano Juan Ramón Jiménez, primer nobel de literatura español. Y nos hemos reunido aquí con e la finalidad de realizar otro homenaje para abrazar la palabra y propagar la voz del poeta oriolano, recitando tantos sentimientos comunes y aunando tantos esfuerzos en coincidencia con el mensaje de su obra, para todos nosotros de una vida y obra ejemplarizantes.
Enviado por mariana el Dom, 04/04/2010 - 17:59.
En la sede de "ELs Amics de la Unesco de Barcelona" tuvo lugar la presentación de la Revista Lundú, dirigida y editada por la poeta Mariana Llano. Se trata de una publicación afroamericana, que contiene el pensamiento de la negritud, manifestada en toda una cultura negroide en su sentido más amplio. Se aparta, a su vez, de los aspectos más tópicos de las "cadenas y tambores" y, en cambio, se fundamenta en la cultura i sus manifestaciones, sobretodo en el campo del arte y de la poesía.
Mariana Llano desciende de africanos, concretamente de aquellos que fueron sometidos a la esclavitud i transportados de manera forzosa a Latinoamérica. Ella con esta revista quiere rendir un homenaje a su universo negro. Lundú es, pues, un acto de amor hacia la etnia negra.
Dirigió el acto Roxana Montalbán, que hizo una presentación de Mariana Llano y de los demás componentes de la mesa: Divaika Kiemba (Congo) y Maimuna Sanke (Senegal). Todos tres, además de presentar la revista, habían colaborado con artículos.
Enviado por mariana el Dom, 21/03/2010 - 13:06.
La danza de las tijeras, baile tradicional en el que dos bailarines, acompañados por sus respectivos violinistas y arpistas, danzan en turnos compitiendo con sus movimientos, agilidad y arte para manejar las tijeras. Los DANZAQ se caracterizan por la acrobacia de sus pasos, al compás de dos grandes tijeras metálicas que producen un singular sonido, semejante a campanadas. Es un duelo ancestral originario de la zona andina del Perú, siendo su cuna la ciudad de Ayacucho, luego se trasladó a Huancavelica y Apurimac, regiones donde aún se cultiva y enseña esta danza, que se comunica a través de la sangre: de padres a hijos. Por tal motivo, los danzantes actuales son descendientes directos de aquellos dansaqs que José María Arguedas describe con tanto colorido y esplendor, como un símbolo de nuestra riqueza cultural y ancestral que no podemos ni debemos permitir desaparezca en la noche del olvido.
Al ser una danza originaria del Perú profundo y poco difundida, estudiada y cultivada a nivel nacional, la danza de las tijeras no ha sido conocida y reconocida como se merece. Y su encuentro con ella, lo debemos a los jóvenes y ágiles danzaqs o bailarines, que continúan danzando para el mundo, ofreciendo el alma de nuestros pueblos en cada momento que se entregan al rito de danzar para su gente mestiza, para las divinidades incaicas, ancestrales, nuestras como la tierra que nos mira desde lejos y nos hace suspirar al recordarla, porque somo hijos de la tierra donde nacimos y sea cual fuere el lugar donde arraiguemos, una parte de nosotros no puede desatar el cordón umbilical que llevamos por el mundo, con nuestras maletas de extranjeros, nuestros acentos y la nostalgia infinita de ser hijos de un pueblo que no tiene fin en los rincones de la historia y el recuerdo.
Presentación del libro de Jorge Varas, Los migrantes, éxodo y desafío, Ediciones Malla, Barcelona, 2009. Barcelona - Auditorio de Comisiones Obreras, jueves 10 de setiembre de 2009
Cuando Jorge Varas me invitó a presentar su novela Los migrantes, éxodo y desafío medité sobre las razones por las que él me lo pidió. En primer lugar, creo que nos une nuestro amor por la literatura, porque los dos creemos que la experiencia literaria nos hace mejores seres humanos. También compartimos un interés por los movimientos sociales, y el Perú es un país en el que estos movimientos tienen características épicas en donde no faltan los héroes civiles. Y por último, está nuestra admiración por la solidaridad humana, que nos ha llevado a implicarnos en campañas de ayuda humanitaria como las de la epidemia de cólera en Perú en 1990 o la del terremoto de Pisco en 2007.
Somos también los dos emigrados, hoy establecidos e integrados en la sociedad catalana. Pero el Perú no ha dejado de dolernos en estos años, como si una parte de nuestra adolescencia se hubiera quedado allá en ese «País adolescente» como lo llamó alguien alguna vez. Dicen los expertos que algunos inmigrantes se ven afectados por el llamado Síndrome de Ulises, que hace que su mente y su psique se ocupen del país que se dejó atrás y no terminen de encontrar su lugar en la sociedad que les acoge. La literatura por suerte no tiene patria, y Ulises es el héroe que encarna el mito del retorno, un retorno que es casi como una utopía. Celebremos pues la literatura porque ella nos permite recrear esos mundos posibles, esos viajes de la imaginación anclados en la experiencia.
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