Mariana Llano
CANELA
CANELA
Canela viaja en la noche. Va a bailar, a soltar la pesadez de una semana de trabajo. Va en un asiento del furgón del Metro, un asiento donde dejarse caer y descansar. El tren se mueve con rapidez y los pasajeros lucen cara de fiesta y de cansancio; cóctel sabatino que la embriaga con sus estridencias y la promesa de olvidar por qué está aquí, tan lejos de la tierra, de sí misma.
METROSEXUAL
METROSEXUAL
Hace sólo un par de años
yo tenía agua caliente
y una casa que estrenar.
Una lavadora 'e platos
